En muchas ocasiones se confunde el herpes genital con las verrugas genitales, otro tipo de infección genital causada por un virus distinto y cuyos síntomas son diferentes. Las verrugas genitales son una infección de transmisión sexual muy común causada por el virus del papiloma humano (VPH), que se contagia mediante el contacto físico piel con piel.
Los brotes de verrugas genitales aparecen en forma de pequeños crecimientos de carne en la zona genital o anal de hombres y mujeres, a menudo con forma de “alcachofa”. Estos pequeños trozos de carne, que son verrugas genitales, pueden variar en el color siendo normalmente del tono de piel de la persona. Aunque afecta a personas de cualquier edad, las verrugas genitales aparecen sobre todo en jóvenes entre los 17 y los 33 años, y la mayor parte de las personas sexualmente activas han entrado en contacto con el virus en algún momento de sus vidas, sin embargo, no todas las personas desarrollan las verrugas genitales.
Aunque no existe una cura definitiva ya que el virus del papiloma humano queda latente en el sistema nervioso, sí existen tratamientos efectivos que eliminan la verruga genital e impiden el contagio a otra persona.
Causas de las verrugas genitales
Los candilomas o verrugas genitales aparecen por culpa del virus del papiloma humano, que se transmite en el contacto directo de una relación sexual. La transmisión puede producirse a través de sexo de tipo vaginal, oral u anal sin protección, ampliando las posibilidades cuando se tienen relaciones con múltiples parejas sexuales. La falta de tratamiento podría agravar el problema hasta llegar a generar un cáncer cervical en la mujer.
Síntomas de las verrugas genitales
Los brotes de las verrugas genitales pueden aparecer a los meses, o incluso a los años, de haberse producido la transmisión del virus del papiloma humano. Los primeros síntomas son picor y comezón en la zona para que después se desarrollen pequeñas masas carnosas salientes, a menudo en forma de “alcachofa”. En las mujeres, las verrugas genitales aparecen alrededor de la vagina y los labios vaginales, mientras que en el hombre pueden aparecer en el pene por debajo del prepucio. En ambos casos, las verrugas genitales también pueden aparecer en la zona de alrededor del ano cuando el contagio se ha producido en una relación sexual anal.
El tamaño, el color o la dureza de las verrugas genitales pueden variar de una persona a otra y no suele aparecer dolor, pero sí escozor y picor. Ya que algunas de ellas pueden aparecer en el interior de la vagina o en el recto, es necesario que un médico especialista (ginecólogo o digestivo) le haga una comprobación.
¿Qué puede causar un brote de verrugas genitales?
El virus del papiloma humano queda latente en el sistema nervioso de nuestro organismo y suele activarse como consecuencia de una bajada en el sistema inmunológico: una enfermedad, estrés, cambios emocionales, el abuso de drogas, el Sida, la fatiga, el cansancio, etc.