El trasplante capilar es una alternativa a medicamentos para la calvicie como Propecia finasteride, aunque no es aplicable o recomendable en todos los casos. El trasplante capilar o injerto capilar consiste en un procedimiento quirúrgico mediante el cual se trasladan folículos pilosos activos de una zona del cuero cabelludo con pelo a otra zona donde hay una calva.
El trasplante capilar es un procedimiento muy caro, aunque la proliferación de nueva técnicas en los últimos años ha facilitado la intervención y ha hecho que los precios de algunas clínicas desciendan. Con algunos peros y grandes efectos secundarios, si después de la cirugía no se trata la zona del cuero cabelludo operada, los resultados pueden ser muy negativos y tener un aspecto poco natural.
En caso de que el cuidado tras el procedimiento se de correctamente y no se pierda pelo en zonas no operadas, puede recuperar un cuero cabelludo muy natural donde las zonas que estaban calvas vuelven a producir pelo.
¿En qué consiste la operación de trasplante capilar?
El procedimiento consiste en el traslado de folículos pilosos, los cuales se localizan en la dermis y epidermis de la piel en el cuero cabelludo, de una parte de la cabeza a otra donde los folículos que hay han dejado de producir pelo. Aunque suele utilizarse para tratar la alopecia masculina de tipo genética, también se usa en ocasiones para restaurar cejas, pestañas o zonas sin bello como consecuencia de cicatrices por otra operación o por un accidente.
Para que el injerto con éxito, y al contrario que ocurre con el simple injerto de piel, en el caso del trasplante capilar es necesario trasladar la dermis y epidermis que rodean al folículo piloso. Se hace a pequeños trozos y nunca con grandes áreas de piel.
La recogida del pelo donado, que se realiza bajo sedación local, puede hacerse mediante dos procedimientos quirúrgicos distintos que normalmente dependen de las preferencias o formación del doctor:
Efectos secundarios del trasplante capilar
Una de las partes más determinantes en el éxito de un trasplante capilar es el postoperatorio, donde debe hacerse un cuidado meticuloso de la zona operada. Se requiere de champúes especiales para lavar el cuero cabelludo y mantenerlo siempre hidratado evitando la aparición de costras.
Uno de los efectos secundarios más comunes es la pérdida temporal de cabello, conocida como “pérdida de shock”. Se produce a los diez días de la operación aproximadamente, pero el pelo reaparece a las pocas semanas.
También puede darse una hinchazón temporal del cuero cabelludo y frente que suele tratarse con antiinflamatorios.
En ocasiones, a los pocos años del trasplante capilar se produce caída de pelo en otras zonas del cuero cabelludo, en el avance natural de la alopecia. En ese caso es necesario hacer nuevos trasplantes, ya que quedaría un cuero cabelludo muy artificioso con zonas calvas y zonas con pelo.