La eyaculación masculina hace referencia a la expulsión o emisión del esperma a través del pene, normalmente incidiendo con la llegada del orgasmo. Muchos hombres confunden los problemas de eyaculación con la disfunción eréctil. La disfunción eréctil es la imposibilidad para obtener o mantener una erección suficiente para una relación sexual, mientras que los problemas de eyaculación suponen otro tipo de dificultades que definiremos a continuación y que requieren su propio diagnóstico y tratamiento.
Tipos de problemas de eyaculaciónAunque el problema más conocido es la eyaculación precoz, existen otros problemas de la eyaculación detallados a continuación:
El problema de eyaculación más común es la eyaculación precoz, que normalmente es el resultado de una falta de aprendizaje y percepción de las distintas sensaciones que se producen antes de la eyaculación, y que conocerlas nos permite controlarla. Existen tres fases de la eyaculación:
Fase 1 de la eyaculación: excitación. Se producen los cambios morfo-funcionales, en los que el pene pasa de estar en reposo a una erección firme.
Fase 2 de la eyaculación: meseta. Se produce una pequeña secreción comúnmente conocido como lubricación desde glándula de Cowper, que prepara el proceso de la expulsión.
Fase 3 de la eyaculación: orgasmo. Los conductos deferentes, esfínteres, vesícula, próstata y musculatura de la zona provocan la emisión del esperma. En esta fase es posible distinguir entre el “reflejo eyaculatorio”, que precede a la “fase eyaculatoria”. La mayoría de los hombres que sufren de eyaculación precoz no distinguen la llegada del reflejo eyaculatorio perdiendo el control sobre el orgasmo y pasando así a la última fase de manera involuntaria, finalizando con la relación sexual.