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Dejar de fumar

Dejar de fumar

El tabaquismo es uno de los factores de riesgo más importantes a la hora de desarrollar diversas patologías como la hipertensión, los problemas cardiovasculares, los accidentes cerebrovasculares y otras afecciones de menor entidad (deterioro de la salud bucal y dérmica, por ejemplo). Son muchas las personas fumadoras que hacen firme propósito de dejar de fumar y mejorar así su condición física. Sin embargo, el camino para conseguirlo no siempre es sencillo. Las numerosas substancias contenidas en los cigarrillos tienden a reforzar la capacidad adictiva de los mismos.

Afortunadamente, en el mercado existen diversos métodos que tienen como misión ayudar a los fumadores a superar la dependencia a la nicotina. Desde parches sustitutivos a chicles, muchos son los que recurren a alguna ayuda extra para conseguir alcanzar su objetivo. En los últimos años, los laboratorios Pfizer han lanzado un tratamiento para dejar de fumar de características bien particulares. Sin recurrir a la nicotina, Champix facilita el proceso en un plazo concreto. Está programado para dar resultados en unas 12 semanas tras el inicio de su toma.  

121doc se caracteriza por ofrecer soluciones de salud online a nuestros pacientes. En nuestra página web podrá consultar diversos tratamientos, con la seguridad de que será siempre un miembro de nuestro equipo médico quien supervise su solicitud y estudie la información sobre su historia clínica proporcionada al hacer un pedido. Como si de una consulta médica ordinaria se tratase, deberá contestar a una serie de preguntas sobre su estado general de salud. 

Componentes principales de los cigarrillos

En la actualidad, el tabaco industrial dista mucho de estar solamente elaborado a base de las hojas de esta planta. A pesar de que muchos fumadores no son plenamente conscientes de ello, al consumir cigarrillos están realizando la combustión de más de 4.000 componentes químicos distintos. Algunos de los más importantes son:

  • Amoníaco. Utilizado para blanquear el papel, para potenciar una mejor absorción de la nicotina y también como producto de limpieza.
  • Arsénico. Normalmente utilizado como veneno para las ratas.
  • Butano. Gas combustible que ayuda a que el cigarro no se apague.
  • Cianuro. Se emplea en la fabricación de papel, pinturas, textiles y plásticos. En el pasado fue utilizado incluso en cámaras de gas.
  • Nicotina. Especialmente dirigido a conseguir que el fumador desarrolle una adicción al tabaco. Diversos estudios muestran que la dependencia psicológica de la nicotina es comparable al de drogas como el etanol, la cocaína o la heroína.
  • Alquitrán. Sustancia encargada de llevar la nicotina al interior de los pulmones, quedándose pegada a los bronquios y bronquiolos para ser absorbida por el organismo. 

 

Impacto del tabaquismo en la salud

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), fumar es una de las principales causas de mortalidad evitables. Aproximadamente, unos 5 millones de personas mueren al año en todo el mundo como consecuencia directa o indirecta del consumo de tabaco.

Diversos estudios médicos subrayan que fumar es uno de los hábitos que más contribuye al desarrollo o empeoramiento de diferentes problemas de salud tales como enfisemas o enfermedades cardiovasculares. Además, el tabaco es un factor de riesgo a la hora de sufrir cáncer de pulmón, una patología con un índice de supervivencia bajo (en torno al 16,4% de los afectados). Por ello, el hecho de dejar de fumar suele redundar en un aumento de la esperanza de vida.

¿Cómo dejar de fumar?

Dejar de fumar es una tarea ardua y difícil, debido principalmente al síndrome de abstinencia que se produce al dejar el tabaco. Éste puede incluir síntomas como: insomnio, irritabilidad, ansiedad, descenso de la frecuencia cardíaca, aumento de peso y ansiedad. Existen muchos tratamientos médicos, naturales y psicológicos para dejar el tabaco, pero la tasa de recaída es alta. De hecho, hasta un 60% de las personas que intentan dejar el tabaco vuelve a fumar en los primeros 3 meses. Por eso, es muy importante elegir un método adecuado que contribuya a reforzar la decisión tomada. A continuación exponemos algunos de los más habituales, así como su nivel de efectividad.  

Fuerza de voluntad
Servirse únicamente de la propia voluntad es una de las formas más complicadas de dejar de fumar. Son muchos los fumadores que se plantean una fecha límite a partir de la cual no volver a tocar los cigarrillos, confianzo en la fuerza de su resolución. Sin embargo, no es tan sencillo. La capacidad adictiva del tabaco puede hacerla flaquear, ya sea a corto o a medio plazo. Muchas personas han conseguido dejar de fumar de esta forma, pero otras tantas han caído en el desánimo. La ansiedad ha hecho que recaigan, desmoralizándoles y dificultando el éxito de futuros nuevos intentos.

Terapia de reemplazo de nicotina
Suele realizarse a través de parches y chicles que contienen nicotina. Con estas terapias se consigue que el paciente no sienta la necesidad de fumar, pues el cuerpo está recibiendo una dosis de nicotina similar a si estuviera fumando tabaco. El problema viene al eliminar por completo la dosis de nicotina, pues es entonces cuando muchos pacientes comienzan a experimentar los síntomas de la abstinencia.

Champix de Pfizer
Éste es un medicamento con receta y sin nicotina que puede ayudarle a dejar de fumar, bloqueando progresivamente la necesidad de hacerlo. Concebido como un tratamiento de duración determinada (12 semanas en total), Champix está formulado a base de vareniclina. Elima la sensación placentera asociada al tabaco, contribuyendo a mantener el nivel de dopamina necesario para reducir el síndrome de abstinencia. 

Champix

Champix de Pfizer es un tratamiento con receta médica para ayudar a dejar de fumar. Está concebido para una duración estimada de 12 semanas, limitando las ganas de fumar y mejorando los síntomas de la abstinencia. No contiene nicotina.

Champix comprimidos 0.5, 1 mg para dejar de fumar