Uno de los principales miedos a la hora de dejar de fumar es engordar. Aunque no ocurre a todos los exfumadores, algunas personas que dejan de fumar sí engordan ligeramente. Los expertos no se atreven a apuntar con precisión las razones por las que esto ocurre. Mientras que algunos piensan que es debido a los efectos de supresión del apetito que tiene la nicotina en el cerebro, otras hipótesis apunta a que los fumadores han aumentado el metabolismo con respecto a los no fumadores. Un gran fumador puede llegar a quemar 200 calorías más que un no fumador que ha comido lo mismo.
Por otro lado, la sensación de ansiedad por volver a fumar puede llevar a la persona a comer más cantidad y con más frecuencia de lo habitual. De cualquier forma, engordar es uno de los efectos secundarios de dejar de fumar de tipo temporal, volviendo normalmente al poco tiempo al peso habitual.
Los beneficios de dejar de fumar son muy superiores a los inconvenientes de los efectos secundarios, que además, podemos evitar fácilmente. Para reducir al máximo las posibilidades de engordar al dejar de fumar, podemos seguir algunos consejos antes de comenzar nuestro plan:
Cuidar la dieta
Durante nuestro plan para dejar de fumar es conveniente tener la dieta más equilibrada posible no sólo porque nos ayudará a dejar de fumar sin engordar, sino porque una dieta sana ayudará a nuestro organismo a combatir la dependencia del tabaco. Procure tener una dieta alta en proteínas, adecuada en carbohidratos y baja en grasas, especialmente las grasas saturadas.
Evitar eventos sociales donde la comida juegue un papel importante
Fumar es una actividad también social y encontrarse en una situación donde ha de socializar prescindiendo del tabaco le será un reto difícil de superar. Si le sumamos la presencia de alimentos y bebidas, le será tentador a abusar de ellos. Durante las primeras semanas deberá evitar este tipo de situaciones.
>Beber agua
Hágalo antes de las comidas, evitando beber agua durante la comida o inmediatamente después, lo que puede dificultar la buena digestión y asimilación de los alimentos.
Seguir nuestro peso semanalmente
Mientras llevamos a cabo nuestro plan para dejar de fumar es importante hacer seguimiento de nuestro estado, y también de nuestro peso, semanalmente y controlar que estamos dejando de fumar sin engordar.
Encontrar alternativas a la comida fuera de horas
En aquellos momentos que nos encontremos amenazados por la ansiedad y el síndrome de abstinencia generados por la dependencia de la nicotina, es muy fácil acudir a la comida para distraerse y ocuparse manos y boca. Hemos de encontrar alternativas como mascar chicle, o desestresadores de manos.
Actividad física semanal
Practicar deporte o algún tipo de ejercicio le ayudará a distraerse, a sentir motivación por dejar de fumar y comenzar una vida más sana, y a quemar calorías de más. Dedique tan sólo media hora diaria de ejercicio físico, sustituya ascensores por escaleras y notará una gran diferencia.
Tratamiento médico contra los efectos secundarios de dejar de fumar
Existen distintos tratamientos médicos que eliminan los efectos secundarios de dejar de fumar, haciendo el proceso mucho más fácil.
Champix elimina la dependencia de la nicotina impidiendo que aparezcan la ansiedad y el estrés derivados del síndrome de abstinencia. Si desea dejar de fumar sin engordar, el tratamiento Champix le permitirá no caer en la comida a deshoras y en exceso.