La fórmula para perder el exceso de grasa en el cuerpo parece sencilla: comer menos calorías, y quemar más energía a través de actividad física. Sin embargo a veces estas reglas no son suficientes para notar una importante diferencia. A continuación se repasan los principales factores que, una vez conocidos y entendidos, pueden llevarnos por el camino de la pérdida de peso.
1) Estrés
El estrés es una fuerza muy destructiva no sólo en lo que a la salud mental de la persona se refiere, sino también al bienestar físico. Las investigaciones científicas sobre el estrés han descubierto que las mujeres más estresadas ganan peso. Cuidar la dieta es un ajuste temporal importante, pero solucionar el problema principal que causa el estrés puede ayudar a reducir la ansiedad por la comida y el peso.
2) Falta de sueño
La falta de sueño causa estrés sicológico y aumenta los niveles de grelina, una hormona que nos hace estar enfadados. Para evitar la falta de sueño y caer en el exceso de comida, trata de no dormir nunca menos de ocho horas, e incluso añádele 15 minutos a esas ocho horas cada noche
3) Saltarse el desayuno
El desayuno es la comida más importante del día y saltárselo es un grave error cuando tratamos de adelgazar. Normalmente supone terminar comiendo en exceso durante la noche yéndose a dormir con el estómago lleno y sin quemar las calorías.
4) Comer rápido
E conocido el hecho de que al cerebro le lleva 20 minutos dares cuenta de que estamos llenos después de comer. Por tanto, si terminamos de comer en la mitad de tiempo del que deberíamos todavía tendremos espacio para segundos a pesar de no necesitarlos. Masticar bien y tomarnos nuestro tiempo entre platos es práctico y una buena manera de luchar contra la ganancia de peso por el consumo rápido de calorías.
5) Dietas yo-yó
Es un hecho: nunca funcionan. Sustituye las irresponsabilidades de algunas famosas por una dieta sana equilibrada y responsable.
6) Vacaciones
Las vacaciones nos hacen más susceptibles de ganar peso. Comer de restaurantes más a menudo nos suele llevar a comer platos más grandes, acompañados de bebidas alcohólicas, lo que también tiene muchas calorías. Consumir tantas calorías durante un periodo fijo de tiempo es una manera de deshacer todo el trabajo que hemos llevado a cabo antes de las vacaciones para tener un peso más justo.
7) Comidas bajas en grasas
Pon siempre atención a las etiquetas de los alimentos al comprarlos en los supermercados. A veces muchos productos que dicen ser bajos en grasas tienen sin embargo un alto nivel de edulcorantes o azúcares, lo que contiene muchas calorías, y por tanto contribuye a ganar peso.
8) Televisión
A todos se nos puede perdonar por saltarnos una sesión de gimnasia o ejercicio físico porque ponen algún programa interesante en la televisión. Pero no tiene perdón ponerse morado de comidas energéticas, como patatas fritas o chocolates, y no quemar las calorías. Elegir la televisión y los dulces sobre la actividad física con frecuencia nos aleja de nuestro objetivo de perder peso. Mantente físicamente activo y lo más lejos posible del mando a distancia.
9) Tamaño de los platos
Las investigaciones muestran que cuando se nos da un plato más grande de a lo que estamos acostumbrados, nos lo comemos igualmente. La cuestión es comer solamente lo que necesitamos, y no todo lo que se nos pone delante. Podrás controlar la cantidad de calorías ingeridas si cocinas tus propios platos en casa o pides tu comida en platos servidos por separado.
10) Problemas de salud
Algunos medicamentos para determinados problemas de salud contemplan como efecto secundario la ganancia de peso. Es el caso de los esteroides, los antidepresivos, los medicamentos contra la epilepsia o los antipsicóticos. Utiliza estos medicamentos sólo mientras te los indique el médico y no dejes de cuidar tu dieta y ejercicio físico.